El lenguaje es una decisión política: guía para la comunicación igualitaria en tu organización

El lenguaje no sólo traza los límites de lo que nos rodea, también dibuja las infinitas posibilidades que tenemos para cuestionar el discurso dominante en nuestras sociedades acerca de los conocimientos, valores, estereotipos, roles, modos de ser, entre otros.  

Después de más de un año de trabajo con organizaciones y empresas aliadas del ecosistema ALTEC e integrantes de la Consultora PARES, hoy publicamos la segunda guía de género. Esta guía busca aportar recursos prácticos hacia una comunicación igualitaria en cada uno de los ámbitos comunicacionales que presenta una organización o empresa interesada en hacer efectiva la igualdad de derechos.

Esta Guía para la comunicación igualitaria reconoce la función del lenguaje como modelador de la realidad y subraya la importancia de que organizaciones y empresas asuman el compromiso de un uso inclusivo y no sexista del mismo.

En este sentido, el lenguaje, como herramienta básica de comunicación, refleja en su uso a la sociedad en la que se crea. Al formar parte de una sociedad patriarcal que confiere más importancia a lo masculino en su manera de entender el mundo,  el lenguaje que utilizamos necesita ser repensado para deconstruir el modo dominante en cómo comunicamos al interior y exterior de nuestras organizaciones.

“El lenguaje inclusivo busca, precisamente, incluir al nombrar a todas y todos, sin excluir a nadie. No oculta, no subordina, no infravalora ni excluye. No es moda ni capricho, es una herramienta clave para trabajar la igualdad efectiva entre los géneros” 

¿Cuáles son los puntos de partida? Esta Guía advierte algunas cuestiones antes de problematizar la comunicación y desarrollar acciones concretas para el uso igualitario del lenguaje en nuestras organizaciones: 

  • El lenguaje es un campo de disputa que revela las luchas de distintas minorías y grupos oprimidos. Las palabras, la forma de expresarlas y la manera en que construimos nuestros mensajes dicen mucho acerca de nuestras construcciones mentales, predisposiciones y prejuicios.
  • Sobre las cuestiones conceptuales aborda los estereotipos de género como generalizaciones sobre personas e instituciones que se derivan de su pertenencia a determinados grupos o categorías sociales.
  • Respecto a la falsa neutralidad en el lenguaje se establece que las organizaciones se encuentran bajo normas y modos instituidos, que están demarcados a su vez por una mirada y un uso del lenguaje.

¿Por dónde empezamos a construir una comunicación igualitaria en nuestras organizaciones? 

  1. Antes de accionar, es necesario problematizar la comunicación como una dimensión relevante de la vida institucional. Esto se puede hacer a través de la desmitificación de ciertos argumentos o formas de pensar que se internan en la vida laboral.
  2. Comprender que el lenguaje tiene un rol clave en los procesos de equidad e igualdad que se impulsan en organizaciones tanto hacia dentro como hacia afuera, en sus vinculaciones con otros actores. 
  3. Diseñar acciones concretas para reparar en cómo se producen y reproducen imágenes y símbolos en cada acción a través de un Plan de Comunicación inclusiva y no sexista. Un enfoque de género aplicado a la comunicación institucional rescata el valor de la diversidad y la pluralidad para trabajar y conseguir la igualdad real en nuestras organizaciones
  4. Establecer pautas y asignar recursos que apoyen el uso de una comunicación inclusiva y no sexista de manera sistemática e integral.

Estas 4 etapas no son la respuesta definitiva a los problemas de desigualdad que vivimos al interior de las organizaciones, pero sí son un esbozo de acciones y decisiones que se deben de tomar en cuenta para caminar hacia una comunicación igualitaria apegada a sus procesos, historias y retos en materia de género.

Para finalizar, esta Guía pone a disposición algunos recursos prácticos para que  organizaciones y empresas comiencen a transformar la comunicación institucional en sus dimensiones oral y escrita, así como gráfica y digital con sencillos tips que nos permitan transformar de a poco el día a día de la vida laboral.

Esta Guía, al igual que la Guía práctica para la igualdad de género, no pretenden dar soluciones mágicas para la igualdad, sino comenzar a trazar el camino de organizaciones y empresas del ecosistema hacia un horizonte de igualdad. 

Manos a la obra para una comunicación igualitaria.