Mapeo analizará nueva era de datos abiertos y tecnología cívica en América Latina

Por Silvana Fumega, Carla Bonina y Fabrizio Scrollini

En ILDA, con el apoyo y colaboración activa del BID y Fundación Avina, ALTEC, comenzamos un nuevo proyecto de investigación para mapear iniciativas en datos abiertos y tecnología cívica en la región. Queremos entender quiénes son las organizaciones en este campo, cómo empiezan sus vidas, qué características tienen, qué problemas sociales intentan resolver y cómo se pueden escalar los beneficios de estos emprendimientos de manera sostenible. Nuestra hipótesis inicial es que tras 5 años de crecimiento orgánico en la región, una nueva generación de iniciativas se beneficiarán de estos aprendizajes para crecer de forma sostenida.

América Latina es una de las regiones donde la agenda de datos abiertos y tecnología cívica presenta un alto nivel de discusión y promoción. Estos debates ya no se encuentran enmarcados como ejemplos de países en desarrollo que intentan seguir la agenda de países desarrollados, sino como actores con peso propio y que aportan al diálogo en un nivel de paridad. La próxima Conferencia Internacional de Datos Abiertos (IODC), que será organizada por Argentina -por primera vez se mueve de los países del Norte Global-, es una muestra de ello. En las dos mediciones más importantes en la materia (el Open Data Barometer y el Open Data Index) al menos 6 países de la región se encuentran dentro de los 20 mejores en el ranking del mundo. Los gobiernos de esta región se han mostrado, en mayor o menor medida, receptivos a trabajar en la agenda de datos abiertos para luchar contra fenómenos tan complejos como la corrupción, entre otros temas claves para la región. Por otro lado América Latina parece tener una gran cantidad de iniciativas de tecnología cívica emergiendo en línea, y con actores como ALTEC apostando no solo a apoyar y generar condiciones para el fortalecimiento del sector sino también a sistematizar la experiencia regional.

Los avances en la agenda de datos abiertos y tecnología cívica se deben al accionar de una multiplicidad de actores que incluyen a líderes de gobierno, sociedad civil, innovadores sociales, el sector privado, la academia, organismos internacionales e inversionistas de impacto social. Las sucesivas ediciones de AbreLatam y ConDatos -dos eventos regionales, consecutivos que, desde 2013, han sido catalizadores de la construcción de una comunidad de datos abiertos y tecnología cívica latinoamericana- se presentan como claros ejemplos de los avances de la agenda en la región. Sin dudas, existe una base de iniciativas, promoción y políticas ya instaladas en la región. No obstante, hay aún más trabajo por hacer; por ejemplo, sólo 7 países de la región cuentan con políticas claras de datos abiertos. Hoy, nos falta en la región un diagnóstico acabado sobre el estado actual del desarrollo y resultados de las iniciativas de datos abiertos y tecnología que permita generar conocimiento sobre cómo escalar estos esfuerzos para maximizar el impacto social, económico y democrático en América Latina.  

Para ello, quienes avanzamos este trabajo pensamos que para maximizar el impacto de los datos abiertos y la tecnología cívica en la región, es importante explorar y conocer no solo los proyectos y organizaciones que están trabajando en el área sino también entender qué valor han generado, qué valor pueden generar en el futuro (o querido generar), con qué tipo de recursos se cuenta, y cuáles son los desafíos más importantes para materializar los beneficios esperados en la región.

Tal como sucede con otras iniciativas de innovación social, partimos de la hipótesis de que los proyectos que utilizan datos abiertos y tecnología cívica suelen empezar de manera muy localizada, en contextos acotados, y donde no necesariamente se cuentan con las herramientas para escalar las iniciativas en el tiempo. A su vez, es necesario también considerar las características de las organizaciones y como se relacionan en el ecosistema regional.

Debemos analizar cuáles son las condiciones necesarias para entender si, o de qué manera, iniciativas como “atuservicio”, “properati”, o “energía abierta” son replicables en otros países de la región o a escala global. Dentro de las mencionadas hay casos que crean valor económico y otros valor público ¿Qué modelos siguen? ¿Cómo se diferencian?¿Cómo los valoramos y medimos?  Para que la región pueda pasar a un nivel más alto de desarrollo en materia de datos abiertos y tecnología cívica, es necesario tener un diagnóstico del estado actual, de los proyectos y actores y, asimismo, entender los parámetros sobre los cuales evaluamos éxitos, aprendizajes y fracasos. Queremos entender y aprender de los fracasos para saber qué dificultades estructurales impidieron a muchos de estos proyectos continuar.

¿Por qué un mapa de datos abiertos y tecnología cívica en la región?

Hoy contamos con algunos intentos de sistematización de iniciativas, tales como un mapa de adhesión voluntaria recopilado durante las ediciones de Abrelatam/Condatos, así como también las investigaciones parciales llevadas adelante por los colegas de Distintas Latitudes. Por otro lado, han emergido casos percibidos como exitosos en el uso de la tecnología cívica en países como Uruguay, Paraguay, Argentina. Nuestro objetivo es construir sobre estos pasos iniciales, para sistematizar proyectos y organizaciones que muestren la propuesta de valor de la tecnología cívica y los datos abiertos. Hoy existen pocos intentos de sistematizar estas iniciativas a nivel comparado, aun cuando el ecosistema ha adquirido cierto grado de madurez. Ahí vemos otro valor agregado en nuestro trabajo, ya que puede contribuir a la base de conocimiento de otras regiones.

En este contexto, en conjunto con el BID y la Fundación Avina (que junto a Omidyar Network conforman ALTEC), en ILDA hemos comenzado un nuevo proyecto de investigación que tiene como objetivo sistematizar, en un solo lugar, a todas las iniciativas en datos abiertos y tecnología cívica, y las organizaciones que están trabajando en el tema. Nuestro objetivo es explorar qué problemas intentan resolver, en qué sectores y ubicaciones geográficas, con qué capacidades, usos de la tecnología y modelos de sostenibilidad operan, y qué valor generan para la población en la región. Nuestro propósito es poder derivar aprendizajes que puedan ser de utilidad para escalar o replicar proyectos exitosos y a la vez, contribuir a generar evidencia sobre el valor social, económico y democrático de los datos abiertos y la tecnología cívica para las comunidades de la región. Nuestro trabajo también busca informar a futuros donantes, empresas, emprendedores, servidores públicos  y activistas que desarrollan y desarrollarán proyectos, contribuyendo a dar soporte a la nueva generación de actores en datos abiertos y tecnología cívica en América Latina.

 

Colabora con nosotros

Para mostrar los resultados, estamos construyendo un website para visualizar los casos en la región, las organizaciones y sus redes en la región, y en breve estaremos circulando más información sobre esto.

Queremos también documentar casos a profundidad que sirvan para contestar algunas de las interrogantes que planteamos en el proyecto. Si crees que tu organización o iniciativa debe ser uno de los casos a destacar, por favor escríbenos a silvana@idatosabiertos.org.

Tenemos un gran equipo que nos acompaña, así que estamos muy entusiasmados por el producto que vamos a presentar. Se encuentra compuesto  desde ILDA por Silvana Fumega, Carla Bonina y Fabrizio Scrollini, junto a Romina Colman y Mariel García Montes. Por otro lado, desde Avina nos acompaña Lucia Abelenda y desde el BID Arturo Muente y Florencia Serale.

¡No se pierdan las novedades en los próximos meses!

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